Modos de cocinar con el horno de forma saludable

Si la salud es para ti lo más importante, puedes hacer mucho para cuidarla.

Hipócrates, médico de la antigua Grecia y uno de los más destacados de todos los tiempos, además de contribuir notablemente a la ciencia, nos dejó una frase célebre que hoy cobra más valor que nunca: “Nuestra comida debería ser nuestra medicina y nuestra medicina debería ser nuestra comida.”

Consejos e ideas para cocinar con el horno

La alimentación es parte básica e indispensable en el cuidado y mantenimiento de nuestro cuerpo y no sólo cuenta el tipo de alimentos que consumimos sino también la forma en que se cocinan.

Esto ocurre por ejemplo con uno de los alimentos más populares y conocidos del mundo: las patatas.

El modo de cocinarlas influye muchísimo en las cantidades de nutrientes que nos proporcionan.

Las patatas fritas, además de necesitar mucha cantidad de aceite en cada fritura, durante el proceso de cocinado pierden bastante agua, bajando el número de nutrientes y subiendo el de grasas.

Por el contrario, la patata hervida no aporta apenas grasa y es un excelente alimento para incluir en nuestra dieta, pero al ser cocinada con agua, gran parte de sus vitaminas y propiedades acaban perdiéndose en esta.

La mejor opción es, pues, la patata asada en el horno. Es la más saludable de todas porque se cocina  gracias a su propia agua, sólo con calor y no necesita grasas adicionales, conservando de este modo el sabor más puro y natural.

Al igual que las patatas, asar otras muchas verduras en el horno es una excelente forma de cuidar de nuestra salud. Como los alimentos se cocinan en su propio jugo y conservan mejor su sabor, con un toque de hierbas como orégano, romero o cualquier otra que nos guste, le aportaremos un aroma y gusto excelente con lo que podemos reducir a su vez el consumo de sal.