Razones por las que usar el horno para tostar y descongelar

El horno es un maravilloso “todo en uno”. Con él podemos ahorrarnos tener mil trastos en la encimera que nos ocupan espacio y que acabamos utilizando en muy contadas ocasiones, tan pocas que muchas veces no merece la pena la inversión.  

Por ejemplo, con el horno podemos preparar unos fantásticos sandwiches calentitos sin necesidad de comprar ninguna sandwichera. Aunque puede alcanzar temperaturas superiores a 200º, es igualmente capaz de trabajar con temperaturas más bajas, perfectas para otro tipo de elaboraciones.

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Y todo son ventajas. Mientras que con una sandwichera convencional podemos preparar como máximo uno o dos sándwiches a vez, la rejilla del horno, además de repartir el calor por arriba y por abajo, da la posibilidad de ampliar el número de preparaciones. A nadie le gusta comerse el sándwich ya frío, ¿a que no?.

Evita el uso y abuso del microondas. Si no tienes tiempo de comprar el pan todos los días o quieres estar preparado por si aparecen visitas inesperadas, comprar el pan y congelarlo para esas ocasiones es lo más fácil.

Con el horno, además de tener la posibilidad de calentar una barra completa, nos quedará crujiente por fuera y esponjosa por dentro.

¿Cuántas veces os ha pasado que habéis descongelado un trozo de pan en el microondas y sale “baboso” y en menos de un minuto se queda duro como una piedra?

Ya en todos los supermercados venden pan precocido para hacer en casa. 10 minutitos al horno y nos quedará un pan como recién hecho, inundando la casa de un olor fantástico.

El horno también da ese puntito “top” a nuestros platos. No es lo mismo unos macarrones con queso que unos macarrones con queso gratinado.

Para ello, escoge la opción “grill”, perfecta para gratinados y para tostar o dorar la capa superior de pescados o salsas.